Gracias, María, pero no entiendo esta especie de "negacionismo" de la "inteligencia artificial" (o como la queramos llamar) que pareces transmitir con tus artículos. Seguramente habrá un reajuste importante en la actual economía (y ecología de recursos y social) de esta tecnología para que su desarrollo e integración en nuestro mundo sea sostenible y más aprovechable, pero esta tecnología, más allá de las exageraciones de quienes quieren vendérnosla, sí que está demostrando ya que sirve para algunas cosas, desde ser una versión muy mejorada de los buscadores de información digital y una interesante herramienta para la gestión del conocimiento hasta aplicaciones concretas y especializadas, como las médicas o las de programación. Y esto solo es el primer "rodamiento" de fuerza bruta, porque luego vendrán las aplicaciones a pequeña escala y los desarrollos de modelos particulares para contextos específicos, plenamente integrados y adaptados a sus entornos de trabajo, que será la fase en la que realmente despliegue todo su potencial. Es algo que no sabemos cómo se va a producir exactamente, porque es algo completamente nuevo y no habrá más remedio que verlo sobre la marcha, pero los pasos dados no parece que vayan a tener vuelta atrás, o que nos permitan volver al mismo punto de partida.
Coincido en que ahora mismo no sé quién va a pagar este megaexperimento en tiempo real que se está produciendo ahora ni cómo saldrán vivas de este esfuerzo Anthropic y compañía (y mucha más gente que se verá o nos veremos salpicados de una forma o de otra), pero creo que esta tecnología está aquí para quedarse, aunque ahora mismo solo sea un borrador con muchos fallos de lo que realmente vendrá. (Supongo que tampoco se puede descartar que todo sea un bluf y que haya un megapetardazo trillonario que convierta este intento de desarrollo tecnológico en uno de los mayores fiascos de la humanidad, pero, sinceramente, de todas las opciones me parece una de las menos probables).
Yo creo que la tecnología es "cultura material". Es la expresión de un grupo humano y en sus fundamentos es indistinguible de otras manifestaciones culturales, como la música.
De manera que no cabe en mi cabeza estar a favor o en contra de una tecnología como no estaría "en contra" del hip-hop o del tango.
Pero! Tampoco puedo entender que nadie diga "dentro de 10 años el hip-hop habrá mejorado tanto que habrá cambiado el mundo", porque no se puede predecir qué va a pasar con la cultura (ni con la música, ni con la tecnología).
En la tecnología, hay quien aprovecha la desigualdad de conocimiento para pretender que sí, que se puede predecir a donde va a llegar. Lo han hecho muchas veces antes (con el Metaverso, con las Google Glassess o con los NFTs, por ponerte algun ejemplo). Y no es verdad. Decir esto no es negacionismo.
Ahora es mucho más serio. Porque algunas empresas se están dedicando a lanzar mensajes para aterrorizar a la población sobre cosas que ni han pasado, ni podemos predecir, y que además están sirviendo ya para justificar burbujas financieras y despidos masivos. Por eso creo que hay que denunciar que no es verdad.
Dicho esto. Yo también creo los LLMs y los modelos de difusión son muy útiles para las cosas que tú mencionas (y los uso mucho). Tengo un artículo para este sábado explicando esto.
De lo que estoy en contra es de que unos pocos, para hacer negocio, amenacen con guerras y la aniquilación de la humanidad todos los días pares cuando eso NO va a pasar, y lo saben. O de que hayan creado a base de desinformación una burbuja que, cuando quiebre, se va a llevar por delante muchas vidas humanas.
Gracias por tu respuesta, María. Creo que coincidimos en bastantes cosas y quizá sea solo un problema de foco o de dónde se pone la atención. Mi impresión no era tanto que estés en contra de esta tecnología en particular o que niegues sus posibles aprovechamientos (de hecho, ya te he leído antes apreciar algunas de sus funcionalidades), sino que a veces parece que la presentas toda como una gran estafa tecnocapitalista o algo parecido (lo que puede alimentar también entre nosotros lo que, en mi opinión, son ciertos sesgos y distorsiones culturales que no ayudan a ver las cosas tal como son). No me cabe duda de que hay mucha paja y cartón-piedra en todo lo que nos muestran y nos quieren hacer creer sobre esta tecnología (más aún teniendo en cuenta su estado actual de desarrollo, y la gran opacidad que hay en torno a ella), y que el tiempo acabará poniendo las cosas en su sitio, pero también creo que mucho de lo que se está desarrollando (incluidas muchas cosas paralelas y relacionadas de las que no se habla tanto) tiene algo (o mucho) de verdad sobre el mundo que viene, y el nuevo ecosistema tecnológico, cultural y del conocimiento en el que tendremos que vivir y al que tendremos que acostumbrarnos, y creo que es necesario que aprendamos a mirarlo de frente tal como es, a entenderlo y a manejarlo, porque nos va a ir la vida en ello (y no hablo tanto del circo de las grandes empresas, que siempre hay que mirarlo con mucha distancia, sino de la "intrahistoria" de la propia evolución tecnológica en nuestras sociedades y de cómo reconfigura muchas cosas en nuestras vidas).
Es cierto que no podemos predecir cómo va a cambiar esta tecnología el mundo de aquí a diez años, aunque podamos intuir o vislumbrar algunas cosas, pero, por la misma razón, tampoco podemos predecir que todo esto vaya a ser una burbuja sideral y otro cuento de la lechera sin más. Creo que hay que tener presentes todas las opciones sobre la mesa.
Soy docente, no tengo idea de cómo es el mundo de los negocios, y debo reconocer que me ha llegado a preocupar hacia dónde estamos orientando el uso de la tecnología, aunque no sólo por la IA.
En este caso puntual, sí me alarma lo que veo en los estudiantes y en algunos docentes, una cierta “pasividad” ligada al discurso de “es el progreso”, “así se hacen ahora las cosas”. Yo le planto un poco de batalla, pero parece que tanto los más optimistas, como yo, nos olvidamos de que si hay versiones gratuitas de algo es porque el precio son los datos que regalamos, pero no creo que estemos alimentando a la cosa lo suficientemente rápido como para que valga la enorme inversión.
Lo que inquieta ahora es cuántos seguirán cayendo en esas publicidades apocalípticas, comprarán (o dictarán) cursos sobre la IA para no ser reemplazados y “salvarán” el negocio. ¿No?
Si las máquinas van a desplazar al ser humano...para quien van a trabajar? El humano era el eje de la economía y si los desplazan, no tendrán acceso a recursos. Visto de ese modo, lo que se avecina es una explosión social a nivel global. En ese escenario, lo único que podrá aliviar un poco, serán dadivas de los gobiernos para gente que ya no es necesaria en el engranaje económico para medio subsistir.
Gracias, María, pero no entiendo esta especie de "negacionismo" de la "inteligencia artificial" (o como la queramos llamar) que pareces transmitir con tus artículos. Seguramente habrá un reajuste importante en la actual economía (y ecología de recursos y social) de esta tecnología para que su desarrollo e integración en nuestro mundo sea sostenible y más aprovechable, pero esta tecnología, más allá de las exageraciones de quienes quieren vendérnosla, sí que está demostrando ya que sirve para algunas cosas, desde ser una versión muy mejorada de los buscadores de información digital y una interesante herramienta para la gestión del conocimiento hasta aplicaciones concretas y especializadas, como las médicas o las de programación. Y esto solo es el primer "rodamiento" de fuerza bruta, porque luego vendrán las aplicaciones a pequeña escala y los desarrollos de modelos particulares para contextos específicos, plenamente integrados y adaptados a sus entornos de trabajo, que será la fase en la que realmente despliegue todo su potencial. Es algo que no sabemos cómo se va a producir exactamente, porque es algo completamente nuevo y no habrá más remedio que verlo sobre la marcha, pero los pasos dados no parece que vayan a tener vuelta atrás, o que nos permitan volver al mismo punto de partida.
Coincido en que ahora mismo no sé quién va a pagar este megaexperimento en tiempo real que se está produciendo ahora ni cómo saldrán vivas de este esfuerzo Anthropic y compañía (y mucha más gente que se verá o nos veremos salpicados de una forma o de otra), pero creo que esta tecnología está aquí para quedarse, aunque ahora mismo solo sea un borrador con muchos fallos de lo que realmente vendrá. (Supongo que tampoco se puede descartar que todo sea un bluf y que haya un megapetardazo trillonario que convierta este intento de desarrollo tecnológico en uno de los mayores fiascos de la humanidad, pero, sinceramente, de todas las opciones me parece una de las menos probables).
Yo creo que la tecnología es "cultura material". Es la expresión de un grupo humano y en sus fundamentos es indistinguible de otras manifestaciones culturales, como la música.
De manera que no cabe en mi cabeza estar a favor o en contra de una tecnología como no estaría "en contra" del hip-hop o del tango.
Pero! Tampoco puedo entender que nadie diga "dentro de 10 años el hip-hop habrá mejorado tanto que habrá cambiado el mundo", porque no se puede predecir qué va a pasar con la cultura (ni con la música, ni con la tecnología).
En la tecnología, hay quien aprovecha la desigualdad de conocimiento para pretender que sí, que se puede predecir a donde va a llegar. Lo han hecho muchas veces antes (con el Metaverso, con las Google Glassess o con los NFTs, por ponerte algun ejemplo). Y no es verdad. Decir esto no es negacionismo.
Ahora es mucho más serio. Porque algunas empresas se están dedicando a lanzar mensajes para aterrorizar a la población sobre cosas que ni han pasado, ni podemos predecir, y que además están sirviendo ya para justificar burbujas financieras y despidos masivos. Por eso creo que hay que denunciar que no es verdad.
Expliqué algo de esto aquí:
https://abundancia.maria-alvarez.com/p/ia-la-ultima-promesa-de-un-mundo
Dicho esto. Yo también creo los LLMs y los modelos de difusión son muy útiles para las cosas que tú mencionas (y los uso mucho). Tengo un artículo para este sábado explicando esto.
De lo que estoy en contra es de que unos pocos, para hacer negocio, amenacen con guerras y la aniquilación de la humanidad todos los días pares cuando eso NO va a pasar, y lo saben. O de que hayan creado a base de desinformación una burbuja que, cuando quiebre, se va a llevar por delante muchas vidas humanas.
Gracias por tu respuesta, María. Creo que coincidimos en bastantes cosas y quizá sea solo un problema de foco o de dónde se pone la atención. Mi impresión no era tanto que estés en contra de esta tecnología en particular o que niegues sus posibles aprovechamientos (de hecho, ya te he leído antes apreciar algunas de sus funcionalidades), sino que a veces parece que la presentas toda como una gran estafa tecnocapitalista o algo parecido (lo que puede alimentar también entre nosotros lo que, en mi opinión, son ciertos sesgos y distorsiones culturales que no ayudan a ver las cosas tal como son). No me cabe duda de que hay mucha paja y cartón-piedra en todo lo que nos muestran y nos quieren hacer creer sobre esta tecnología (más aún teniendo en cuenta su estado actual de desarrollo, y la gran opacidad que hay en torno a ella), y que el tiempo acabará poniendo las cosas en su sitio, pero también creo que mucho de lo que se está desarrollando (incluidas muchas cosas paralelas y relacionadas de las que no se habla tanto) tiene algo (o mucho) de verdad sobre el mundo que viene, y el nuevo ecosistema tecnológico, cultural y del conocimiento en el que tendremos que vivir y al que tendremos que acostumbrarnos, y creo que es necesario que aprendamos a mirarlo de frente tal como es, a entenderlo y a manejarlo, porque nos va a ir la vida en ello (y no hablo tanto del circo de las grandes empresas, que siempre hay que mirarlo con mucha distancia, sino de la "intrahistoria" de la propia evolución tecnológica en nuestras sociedades y de cómo reconfigura muchas cosas en nuestras vidas).
Es cierto que no podemos predecir cómo va a cambiar esta tecnología el mundo de aquí a diez años, aunque podamos intuir o vislumbrar algunas cosas, pero, por la misma razón, tampoco podemos predecir que todo esto vaya a ser una burbuja sideral y otro cuento de la lechera sin más. Creo que hay que tener presentes todas las opciones sobre la mesa.
Soy docente, no tengo idea de cómo es el mundo de los negocios, y debo reconocer que me ha llegado a preocupar hacia dónde estamos orientando el uso de la tecnología, aunque no sólo por la IA.
En este caso puntual, sí me alarma lo que veo en los estudiantes y en algunos docentes, una cierta “pasividad” ligada al discurso de “es el progreso”, “así se hacen ahora las cosas”. Yo le planto un poco de batalla, pero parece que tanto los más optimistas, como yo, nos olvidamos de que si hay versiones gratuitas de algo es porque el precio son los datos que regalamos, pero no creo que estemos alimentando a la cosa lo suficientemente rápido como para que valga la enorme inversión.
Lo que inquieta ahora es cuántos seguirán cayendo en esas publicidades apocalípticas, comprarán (o dictarán) cursos sobre la IA para no ser reemplazados y “salvarán” el negocio. ¿No?
Una visión muy interesante sobre el desarrollo del mundillo IA. Deseando leer el siguiente
Si las máquinas van a desplazar al ser humano...para quien van a trabajar? El humano era el eje de la economía y si los desplazan, no tendrán acceso a recursos. Visto de ese modo, lo que se avecina es una explosión social a nivel global. En ese escenario, lo único que podrá aliviar un poco, serán dadivas de los gobiernos para gente que ya no es necesaria en el engranaje económico para medio subsistir.
Totalmente de acuerdo.
Muy interesante 😃. Lo incluimos en el diario 📰 de Substack en español?