Para mi Substack son los nuevos blogs, y lo consumo de la misma forma que consumía blogs en 2006-2010: con un lector de feeds y eligiendo cuidadosamente que artículo leer de entre todos los que pueblan mi feed (feed RSS, no feed algorítimico). Y me encanta que sea así, este es el internet que me gustaba y que Facebook, entre otras, comenzó a matar poco a poco a partir de 2008.
Me ha encantado el artículo y la perspectiva. Creo que esa descentralización de la que hablas ya está aquí en parte, ya que muchos creadores llevan tiempo promoviendo sus servidores de Discord, donde se han creado comunidades cerradas que comparten algunas cosas en común, aunque esos individuos puedan también formar parte de otras comunidades o espacios más abiertos.
Yo tengo claro que comencé a montar el catálogo de mapas (y poco más tarde la newsletter) en una necesidad manifiesta de recuperar el control del contenido, al margen de los bandazos que pudieran dar las redes sociales. Y quizá ese paso me valió para dejar las redes sociales de lado y volver a consumir contenido con cierta intención (decidiendo yo a qué estoy apuntado y qué quiero ver y/o leer).
No, no. De momento no me atrevo a mantener absolutamente nada más allá de lo que puedo abarcar, y eso de tener un Discord me suena tedioso de mantener :). Pero está claro que cada vez me llama más la atención como un posible lugar de diálogo entre gente afín.
Puede que estemos ante el resurgimiento de una idea que no prosperó en 2010-11: existió una red social a la que se accedía únicamente por invitación, pero su funcionamiento -creo recordar- era casi igual a Twitter, con lo cual era burocracia disfrazada de exclusividad que nadie compró. Quizá en el contexto actual tenga más sentido para intentar aplacar el ruido pero, dadas las evidencias, muy pocos estarán (estaremos) dispuestos a ser los early adopters de nuevas plataformas. La duda que me surge es si nos invitarán a construir esas tribus o seremos obligados a pertenecer a una jaja. Gracias por impulsarme a repensar. :)
Estupendo artículo. Llevo tiempo rumiando ideas similares. Lo que está claro es que las redes sociales hace tiempo que no me aportan nada, y han hecho más mal que bien.
Ya no vale con un tuit de 140 caracteres para reclamar la atención de la audiencia. De la misma manera, para criticar un argumento... Pero es posible en Notas.
Para mi Substack son los nuevos blogs, y lo consumo de la misma forma que consumía blogs en 2006-2010: con un lector de feeds y eligiendo cuidadosamente que artículo leer de entre todos los que pueblan mi feed (feed RSS, no feed algorítimico). Y me encanta que sea así, este es el internet que me gustaba y que Facebook, entre otras, comenzó a matar poco a poco a partir de 2008.
P.D: Tus artículos siempre pasan el corte :)
Maria, escribes de maravilla y te acepto para líder de mi tribu…
Me ha encantado el artículo y la perspectiva. Creo que esa descentralización de la que hablas ya está aquí en parte, ya que muchos creadores llevan tiempo promoviendo sus servidores de Discord, donde se han creado comunidades cerradas que comparten algunas cosas en común, aunque esos individuos puedan también formar parte de otras comunidades o espacios más abiertos.
Yo tengo claro que comencé a montar el catálogo de mapas (y poco más tarde la newsletter) en una necesidad manifiesta de recuperar el control del contenido, al margen de los bandazos que pudieran dar las redes sociales. Y quizá ese paso me valió para dejar las redes sociales de lado y volver a consumir contenido con cierta intención (decidiendo yo a qué estoy apuntado y qué quiero ver y/o leer).
En una línea tangencial a todo lo que cuentas hoy, escribí hace años sobre las redes sociales ( https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/una-breve-historia-de-twitter-y-las ) y sobre cómo todas estas tecnologías han redibujado la propaganda de este siglo ( https://newsletter.mapasmilhaud.com/p/la-propaganda-del-siglo-xxi ).
He de reconocer que todos estos temas me flipan, y cada vez tengo más ganas de tener en mis manos ese libro. :)
Anda. No tenía ni idea! Tú tienes un discord? Igual monto yo uno también 🤔.
Leeré esos links con entusiasmo! Luego contesto otra vez.
No, no. De momento no me atrevo a mantener absolutamente nada más allá de lo que puedo abarcar, y eso de tener un Discord me suena tedioso de mantener :). Pero está claro que cada vez me llama más la atención como un posible lugar de diálogo entre gente afín.
Ya me contarás qué te parecen!
Puede que estemos ante el resurgimiento de una idea que no prosperó en 2010-11: existió una red social a la que se accedía únicamente por invitación, pero su funcionamiento -creo recordar- era casi igual a Twitter, con lo cual era burocracia disfrazada de exclusividad que nadie compró. Quizá en el contexto actual tenga más sentido para intentar aplacar el ruido pero, dadas las evidencias, muy pocos estarán (estaremos) dispuestos a ser los early adopters de nuevas plataformas. La duda que me surge es si nos invitarán a construir esas tribus o seremos obligados a pertenecer a una jaja. Gracias por impulsarme a repensar. :)
Estupendo artículo. Llevo tiempo rumiando ideas similares. Lo que está claro es que las redes sociales hace tiempo que no me aportan nada, y han hecho más mal que bien.
Ya no vale con un tuit de 140 caracteres para reclamar la atención de la audiencia. De la misma manera, para criticar un argumento... Pero es posible en Notas.
Muy interesante 😃. Lo incluimos en el diario 📰 de Substack en español? O quizás en una columna?